Érase una vez...

Érase una vez una niña de mirada mágica que fue a nacer en casa de una mujer hiperactiva, soñadora e independiente. Y como ahora las dos se pasan los días en las nubes

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Un regalo muy dulce

La forma de presentar un regalo a veces lo hace mucho más personal y, sobre todo, lo hace ser recordado. No es lo mismo que te regalen algo envuelto de una tienda que si te lo han preparado de forma artesanal ¿no? Con ello se demuestra que ese detalle ha sido hecho con mucho cariño y que es especial porque ha merecido perder un poco de tiempo en prepararlo. He encontrado una forma deliciosa de regalar bodies y calcetines. Así da gusto ¿verdad?


Necesitáis:
- Una caja de magdalenas
 - Moldes de magdalenas (aquí los hay preciosos)
- 4 bodys 
- 2 pares de calcetines
- Cinta adhesiva

Mirad el proceso. Fácil, ¿verdad?
Vía: Chica Circle

lunes, 5 de noviembre de 2012

Vuelta al trabajo

Hace mucho tiempo que no escribo y es que he vuelto al trabajo y todavía me estoy acoplando. Supongo que es cuestión de tiempo, pero no termino de ubicarme, siento como si no encontrara mi lugar, y es que tengo el corazón con Ada. Siempre he sido una mujer muy independiente y pensé que la vuelta al trabajo me sentaría bien, por eso de tener una vida fuera de los pañales, pero no ha sido así. De repente me he dado cuenta que sólo deseo quedarme en casa y disfrutar de ella, de ver cómo aprende cada día y como se sorprende de casi cualquier cosa. Tengo un deseo irrefrenable de mandarlo todo al carajo, paralizar mi vida profesional y dedicarme al cien por cien a cuidar de mi hija. ¿Creéis que es normal? Toda la vida luchando por la independencia de la mujer y ahora me gustaría poder depender de mi pareja para ser exclusivamente madre y maruja. Ser madre modifica tu forma de ver las cosas y de enfrentarte al mundo, todo se relativiza, se desechan muchos pensamientos que antes rondaban continuamente por tu cabeza y ubicas a mucha gente que antes ocupaba espacio (sí, ocupaba y punto) en tu vida. Ahora que he dejado algún que otro hueco (antes estaba a rebosar) puedo buscar otro montón de gente y/o cosas interesantes. Ya os iré contando, para variar tengo poco tiempo y un montón de cosas que contaros. Hasta entonces, os dejo esta preciosa imagen

viernes, 5 de octubre de 2012

¡Al agua, patos!

Ya es la segunda que vez que llevamos a Ada a la piscina. Esta vez el agua estaba un poquito fría y no pudo disfrutar tanto como la primera vez pero de todas formas ha sido una experiencia muy agradable. Para que no pase frío la hemos comprado un bañador térmico y un gorro en el Decatlon y así va tan calentita. Le pongo además un pañal-bañador que los compro en el Mercadona. Aunque el bañador es para niños de 12 meses, se puede utilizar para los más pequeños porque aunque no se les ajusta al menos les calienta. El primer día no paraba de mirar a todos los lados y movía tanto las piernas y los brazos que parecía que iba a ponerse a nadar. Se moría de la risa cuando la levantábamos y la volvíamos a meter en el agua. Nada más salir del agua y cambiarla se quedó frita. Supongo que, para alguién tan pequeño, chapotear en el agua es como para nosotros una clase de spinning (bueno, ya os contaré mi clase de spinning del otro día, creí morirme. No sé si me atreveré a ir otra vez). Hay clases de natación para bebés desde los seis meses pero me han dicho que no merece mucho la pena apuntarles porque puedes hacer lo mismo si vas por libre, no sé si será verdad. De todas formas Ada se va a tirar una buena temporada sin poder ir porque ha cogido hongos, candiadasis del pañal, pobrecita mía. Lo más seguro es que no sea de la piscina porque según la pediatra puede haber sido por humedad (no creo porque yo la cambio mucho el pañal) o por tener las defensas bajas cuando le pusimos las vacunas de los cuatro meses (puede ser porque está vez tuvo hasta un poquito de fiebre); pero, claro, ahora me queda la duda de si será por haberla llevado a la piscina y ya no me hace tanta gracia. Ya veremos. Os adjunto la foto del bañador para que veáis que chulo es.

martes, 2 de octubre de 2012

La bebeteca de Ada—Por aire y por mar


Este cuento está hecho para tocar, buscar y pensar. Tocar sus diferentes texturas, buscar los diferentes personajes y, sí, pensar porque sus hojas contienen adivinanzas. Además, te enseña los diferentes medios de transporte y los distintos climas. ¿Qué más puedes pedir?
            Tal vez los colores no llamen demasiado la atención a los bebés “lectores” porque son tonos muy pastel, pero creo que en unos añitos disfrutarán mucho con él.
            El autor es Alison Jay. Nació en Hertfordshire, creció en Derbyshire y estudió diseño gráfico en Londres, donde reside actualmente. 
   Tenemos que ir a la cama
  es hora ya de acabar
pero antes de cerrar pantalla
dime quién viene a espiar
(Tú)

viernes, 28 de septiembre de 2012

Creatividad en una caja


Llevo años diciendo que tengo que montar un negocio pero nunca me lanzo porque cada vez que creo dar en la diana alguien se me adelanta. Sí, tengo alma emprendedora, aunque de momento todo se queda en eso, en alma. Ya veremos en un futuro porque hay algo que me ronda por la cabeza desde hace unos días… Sssshhhhh, que luego me roban la idea.
            El otro día navegando por la red encontré un negocio muy especial (ay, cómo puede la gente tener ideas tan originales) y no pude hacer otra cosa que morirme de envidia y, por supuesto, agregar la página a mis favoritos.
            Onehapybox es una empresa que te manda una caja de manualidades todos los meses. Si tienes niños de 2 a 10 años y no sabes cómo entretenerlos, ya no hay excusa.
En octubre la caja contiene manualidades de Halloween y tienen una pinta estupenda. Me dan ganas de comprarla, y eso que Ada sólo tiene 4 meses. Vale, sí, yo también soy un poco cría.
            Ah, se me olvidaba deciros que la caja también se puede regalar (lo digo por si me está leyendo algun/a amig@ que quiere tener un detallito : P )

jueves, 27 de septiembre de 2012

Zombi



No, no os voy a hablar de la estupenda serie Walking Dead (aunque aprovecho para recomendárosla) ni tampoco del libro Orgullo y prejuicio y zombis (con lo que me gusta la novela de Jane Austen no me atrevo a leerlo)

            Yo soy un zombi.  

            Y la culpa la tiene un mico que está dispuesta a sacarme de mis casillas. Ada esta noche no quería dormir y me ha tenido dando paseos de 1:30  a 4:30 de la mañana. No me siento muy orgullosa de decir que he tenido deseos de matarla. Me imaginaba haciéndolo, luego suicidándome y que Fran nos encontraba a la vuelta de su viaje.
            El médico de una amiga mía la dijo que si sentía esos impulsos dejará a la niña berreando en su cuna y se fuera a otra habitación a respirar. Eso me hace pensar que es algo de lo más común y no soy una psicópata en potencia.
            Ada, te quiero aunque en esos momentos te parezca lo contrario.

            ¿Habéis tenido también esos momentos de locura? ¿También sois un poco zombis?